Por favor espere, el contenido se está cargando

Plaza San Martín: Historia, urbanismo y transporte en la memoria de Lima.

La Plaza San Martín, inaugurada el 27 de julio de 1921 durante las celebraciones por el Centenario de la Independencia del Perú, ha sido desde sus inicios un espacio representativo dentro del Centro Histórico de Lima. A lo largo del tiempo, este lugar ha concentrado diversos acontecimientos sociales, cívicos, políticos y urbanos, consolidándose como uno de los espacios públicos más significativos de la ciudad.

Desde la mirada de Kevin Lynch, en La imagen de la ciudad, la Plaza San Martín puede entenderse como un nodo, debido a que funciona como un punto estratégico de encuentro, cruce y redistribución de flujos peatonales y vehiculares. Asimismo, puede considerarse un hito, al ser un referente visual reconocible y memorable dentro del paisaje urbano limeño, capaz de orientar tanto a quienes transitan por sus alrededores como a quienes la identifican como parte de la memoria colectiva de la ciudad.

Plaza San Martín el día de su inauguración. Fuente de la imagen: Blog Inmobiliario del Perú – Mantyobras.

Transporte

Antes de la construcción de la Plaza San Martín, en el espacio que hoy ocupa estuvo ubicada la antigua Estación San Juan de Dios, perteneciente al ferrocarril Lima–Callao, conocido en su época como el “Ferrocarril Inglés”. Este antecedente permite entender que el lugar ya tenía una relación temprana con la movilidad y la conexión entre Lima y el Callao.

Con el paso del tiempo, la plaza y sus alrededores fueron recorridos por distintos tipos de vehículos públicos y privados, entre ellos los tranvías eléctricos que circularon en Lima hasta el año 1965. Así, este espacio empezó a formar parte del paisaje cotidiano del transporte urbano. Entre las rutas más recordadas estuvieron aquellas que conectaban Lima con La Punta, en el Callao, así como las que llegaban desde Chorrillos, ingresando al Centro Histórico por vías como el jirón Carabaya.

A partir de la década de 1920, con la aparición progresiva de los buses en la ciudad, diversas líneas comenzaron a recorrer el perímetro de la Plaza San Martín. Inicialmente, muchas de estas rutas provenían del entorno de la Plaza de Armas y atravesaban el centro de Lima como parte de sus recorridos habituales.

Décadas más tarde, la plaza continuó siendo un punto de tránsito de varias empresas y comités de transporte público limeño. Por sus alrededores circularon unidades de la APTL, Administradora Paramunicipal de Transporte de Lima, con rutas como la 2, hacia Miraflores y Barranco; la 54-B, hacia Chorrillos y La Campiña; y la 56, hacia el Callao y La Punta. También pasó la ruta 25 de Transportes Lima Metropolitana, TLMEPS, que conectaba la urbanización Túpac Amaru, en San Luis, con La Punta, Callao, así como unidades de ENATRU Perú, entre ellas las recordadas rutas H y T, que llegaban a Huaycán y Lurín, respectivamente.

Hasta la década de 1990, buses y microbuses continuaron formando parte del movimiento cotidiano en el entorno de la plaza. Luego, la Municipalidad Metropolitana de Lima implementó los primeros planes de desvío y restricción de rutas en el Centro Histórico. Así, el transporte público fue desapareciendo progresivamente de este espacio, quedando durante un tiempo los colectivos Lima–Callao, muchos de ellos antiguos automóviles norteamericanos de las décadas de 1970 y 1980, conocidos popularmente como “lanchones”.

En la actualidad, el único servicio de transporte público autorizado que circula por el entorno de la Plaza San Martín desde inicios del milenio es El Urbanito.

Año 1977: Volvo B-58 con carrocería Thomas de la línea 25 de la TLMEPS – Transporte Lima Metropolitana Empresa de Propiedad Social a la altura del edificio de los Portales de Pumacahua (lado norte de la plaza). Autor: T D.

https://www.facebook.com/media/set/?set=a.1688697154649665&type=3

Año 1977: Bussing Senator de la línea 54-B de la Empresa Nacional de Transporte Urbano del Perú – ENATRU PERÚ, que inicialmente perteneció a la APTL – Administradora Paramunicipal de Transportes de lima a la altura del edificio de los Portales de Pumacahua (lado norte de la plaza). Autor: T D.

https://www.facebook.com/media/set/?set=a.1117811681738218&type=3

Historia

La construcción de la Plaza San Martín representó uno de los actos urbanos y simbólicos más importantes del Centenario de la Independencia del Perú. Durante el gobierno de Augusto B. Leguía, este espacio fue concebido como una intervención destinada a dotar a Lima de un nuevo espacio público monumental, vinculado a la memoria republicana y al proceso de consolidación de la ciudad moderna.

Antes de la existencia de la plaza, el lugar no presentaba la forma ordenada y monumental que conocemos en la actualidad. El área fue resultado de diversas transformaciones urbanas y de terrenos vinculados a antiguas infraestructuras y proyectos públicos. La creación de la plaza implicó la intervención del Estado y de la Municipalidad de Lima, con el objetivo de consolidar un espacio representativo dentro del centro de la ciudad.

En su parte central se ubicó el monumento dedicado al general José de San Martín, libertador relacionado directamente con la proclamación de la Independencia del Perú. La escultura ecuestre fue realizada por el escultor español Mariano Benlliure y representa a San Martín cruzando los Andes.

La plaza no se completó en una sola etapa, sino que su imagen arquitectónica se fue consolidando progresivamente con la construcción de edificios y espacios que reforzaron su carácter urbano. Con el tiempo, también se convirtió en un escenario de vida cultural y social, rodeado de cafés, cines, restaurantes, librerías, negocios y espacios de encuentro.

Por ello, la Plaza San Martín no solo funciona como un espacio conmemorativo o de concentración, sino también como parte importante de la vida pública limeña. Al formar parte del Centro Histórico de Lima, su valor no reside únicamente en el monumento central, sino en el conjunto urbano que representa: Arquitectura, espacio público, memoria republicana y símbolo nacional.

Año 1951: La Plaza San Martín después de tres décadas de ser inaugurada. Fuente de la imagen: Grupo Un click al pasado.

Urbanismo

Desde el punto de vista urbano y arquitectónico, la Plaza San Martín destaca por la unidad visual de los edificios que la rodean. Sus fachadas, de influencia republicana, neocolonial y académica, conforman un marco arquitectónico bastante particular dentro del Centro Histórico de Lima. Esta composición permite entender la plaza como un espacio de carácter monumental, donde el monumento central y las edificaciones perimetrales trabajan en conjunto para reforzar su valor simbólico y urbano.

La plaza responde a una composición espacial de raíz hispana y europea, cercana al concepto de plaza barroca, donde la arquitectura que la rodea genera una imagen ordenada y coherente. Entre sus edificios más representativos se encuentran el Gran Hotel Bolívar, el Club Nacional, el Teatro Colón, el edificio Giacoletti, los portales de Zela (al sur) y Pumacahua (al norte), el antiguo cine Metro, el edificio Fénix, el edificio Sudamérica y Boza, entre otros.

Sin embargo, esta imagen no se formó de manera inmediata, sino por etapas. Algunos edificios, como el Teatro Colón y el edificio Giacoletti, ya existían desde 1914. Luego se incorporaron el Gran Hotel Bolívar, en 1924; los portales de Zela y Pumacahua, en 1926; y el Club Nacional, en 1929. Posteriormente, entre las décadas de 1930 y 1940, se completó el entorno con nuevas edificaciones que consolidaron la imagen urbana de la plaza.

Antes de esta configuración, el terreno donde hoy se ubica la Plaza San Martín tuvo otros usos y formas urbanas. En su emplazamiento se encontraban las antiguas plazuelas de Micheo y Zela, además de la iglesia y el Hospital San Juan de Dios. Más adelante, entre 1850 y 1860, este espacio fue ocupado por estaciones ferroviarias como San Juan de Dios y La Encarnación, las cuales fueron demolidas entre 1911 y 1918. El proyecto de la plaza fue autorizado por la Municipalidad de Lima el 6 de julio de 1917, como parte de las transformaciones que buscaban renovar la imagen del centro de la ciudad y preparar un espacio representativo para las celebraciones del Centenario de la Independencia.

Uno de los elementos urbanos más reconocibles en el entorno de la plaza es el farol de “Las Tres Gracias”, ubicado en la intersección del Jirón de la Unión con la avenida Nicolás de Piérola. Se trata de una pieza conmemorativa del siglo XIX, importada de Francia y fabricada en hierro por una fundición francesa. Su diseño reproduce una escultura renacentista del mismo nombre, atribuida al escultor Germain Pilon, encargada originalmente por Catalina de Médicis en memoria del rey Enrique II.

Esta pieza, de aproximadamente 4.75 metros de altura, incluyendo pedestal, figuras y luminarias, refuerza el carácter ornamental y simbólico del espacio público que rodea la Plaza San Martín.

Década del 40: Se aprecia parte de la arquitectura de los edificios más característicos de la plaza (de izquierda a derecha): Edifico de los portales de la Zela, el Club Unión, el edificio Giacoletti y el Gran Hotel Bolívar. Fuente de la imagen: Imágenes e Historias del Perú y del Mundo – Cesar Soto R.

Anterior
Locomotora «Mikado» del Tren Macho.
Siguiente
Ferrocarril Lima-Lurín